Sistema de captación de agua de lluvia

¿Cómo funciona un sistema de captación de agua de lluvia?

Un sistema de captación de agua de lluvia para uso doméstico, escolar e industrial lo componen cinco partes básicas:

Superficie de captación y conducción:

Las superficies de captación ideales son los techos de los distintos edificios. Allí se obtiene agua de mejor calidad. Los techos de chapa metálica, teja de arcilla, concreto y otros son los mejores  para captar agua.

Las canales de conducción recogen el agua de los techos y la llevan hasta el primer filtro que se encarga de retener las partículas más grandes, contaminadas, que caen en los primeros minutos de lluvia, sucios, piedras, hojas de árboles, partículas del aire en suspensión.

Filtro de primeras aguas:

El filtro de primeras aguas retiene las primeras lluvias que caen al techo porque son las que están más contaminadas y no se utilizan. Son descartadas para riego de jardines u otros usos que no son sanitarios ni potables.

Se estima entre uno y dos litros de agua por el área de captación para que el techo se lave. Se recomienda comenzar a captar agua luego de varios aguaceros.

Almacenamiento:

Luego del tratamiento inicial, las aguas de mejor calidad son almacenadas en distintos tipos de tanques plásticos, concreto armado, mampostería, lámina de acero galvanizado tipo australiano, subterráneos u otros.

En la entrada del tanque se instala un filtro de sedimentos de malla de acero o malla mosquitero plástica. La capacidad de almacenamiento está determinada por el área de captación de los techos, datos pluviométricos de la zona de instalación y la demanda de agua.

En esta etapa el agua es tratada químicamente con cloro para desinfectar. Esta es la parte más costosa del sistema de captación.

Bombeo y filtros de tratamiento para uso sanitario:

El agua es llevada hacia el sistema de suministro y distribución de la casa. Puede ser bombeada hacia un tanque elevado para que suministre por gravedad o un sistema hidroneumático.

Previamente, el agua pasa por varios filtros de sedimentos de 20 micras, 50 micras y filtro de carbón activado. También puede usarse un filtro desbarrador según las capacidades del sistema.

El agua entonces estará en condiciones de ser usada para: lavar ropa, wc, aseo personal, lavar platos, lavar carros, es decir, el 90% de los usos de agua del hogar. No es potable ni se debe usar para cocinar.

Para potabilizar el agua pasa nuevamente por un sistema de filtrado y tratamiento bacteriológico en la zona donde se requiera agua potable.Se pueden usar distintos métodos de desinfección: hervirla, ozono, rayos uv, osmosis inversa, cloración.

En esta etapa el agua debe ser pasada por filtros de cerámica o piedra caliza para ajustar sabor y PH.

¿Por qué agua de lluvia?

El agua de lluvia es más fácil de tratar ya que es en esencia, agua destilada y desmineralizada, no ha estado expuesta a coliformes fecales ni ningún otro tipo de contaminación biológica, salvo cuando toca las superficies de captación.

Los únicos contaminantes que puede contener el agua son partículas de polvo en suspensión del ambiente y partículas de aire contaminadas producto de la actividad humana.

Se requiere de un control exhaustivo de la calidad del agua hecha por un laboratorio competente en el área de manera regular.

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