Un canto a la tierra

✨Un canto a la tierra✨

La orquesta acompañó el canto de los niños que entonaron la música que compuso el Tío Simón Díaz para honrar a los animales en riesgo de extinción y a las aves que sobrevuelan los majestuosos jardines que miran hacia El Ávila.

Con la batuta de la maestra Elisa Vegas, los músicos de la Orquesta sinfónica Gran Mariscal de Ayacucho y los niños de Mi juguete es mi canción le cantaron a la guacamaya, al turpial, al cardenalito, al pauji, al oso frontino.

Conmovieron a quienes asistieron a este homenaje a la tierra, y entre los presentes, con la melodía venezolana de fondo, quedó sembrado el mensaje que el naturalista David Attenborough plasmó en su documental «Una vida en nuestro planeta», obra que inspiró la realización de este evento: «Todavía estamos a tiempo de introducir cambios, de modular nuestro impacto, de cambiar el rumbo de nuestro desarrollo y de volver a ser una especie en armonía con la naturaleza.

Todo cuanto se necesita es la voluntad de hacerlo. Nos jugamos nuestro futuro en el planeta, el único lugar del universo en el que existe vida, hasta donde nos es dado saber».

Las palabras de Attenborough y la música de la orquesta Sinfónica nos recordaron la importancia de insistir en conservar la vida que nos rodea, y sobre todo, la que podemos sembrar para luego cosechar.

Esa es la esencia del Huerto para la vida🌿, un proyecto que diseñó el arquitecto paisajista Ricardo Fuenmayor e impulsado por Topotepuy en el que estamos instalando un sistema de suministro de agua a partir de la lluvia para poder regar las plantas que allí se cultiven.

Minutos antes de este Canto a la tierra pudimos mostrar parte de nuestro trabajo en el Huerto, juntos otras organizaciones que expusieron sus aportes para preservar el medio ambiente.

Gracias a Topotepuy y a todos los que participaron por permitirnos sumar a esta labor por la vida en el planeta.

Porque queremos más y mejor agua para todos.☔

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